Tres exitosos y reconocidos comerciante del NEA disertaron sobre sus inicios y su actualidad empresarial. Propuesta escolar y social de la EET N°18 con apoyo de Rotary Club, dirigido a jóvenes estudiantes y emprendedores locales.
Ayer en la sede de la Asociación Amigos de Quitilipi, se llevó a cabo la 4° Expo Empresarial organizada por alumnos de los espacios de Economía, Gestión y la Contadora y Profesora Patricia Lorena Meza de la EET N°18, además contó con el apoyo de Rotary Club. donde tres destacados y reconocidos comerciantes del NEA compartieron sus experiencias, desde sus inicios hasta su actualidad empresarial.
El encuentro resultó altamente positivo y enriquecedor para alumnos de 3° año, del primer y segundo ciclo de la EET N°18, también para los estudiantes de 4° y 5° años de la EES N°64, EES N°70 y del Servicio de Formación Laboral de la UEGP N°152 San Antonio de Padua. También participaron integrantes de la Fundación Emprendedores Quitilipenses, invitados especialmente.
Los empresarios Mariano Idelio Santos, Rubén Cabrera y Marcelo Zdero, en primera persona contaron sus inicios en el ámbito del comercio hace 25 a 30 años aproximadamente, narraron momentos buenos y no tan buenos que lograron sortear en una economía “siempre” muy inestable y particularmente en el interior del país, donde se debe doblegar el esfuerzo para cumplir las etapas que los llevó a ser exitosos y reconocidos en sus rubros.
El mejor ejemplo
Mariano Idelio Santos, propietario de MIS Supermercado y distribuidor mayorista en el NEA, narró una anécdota que captó la atención de todos los presentes. Resaltó el valor de comenzar desde abajo y alcanzar metas inesperadas mediante sacrificio y dedicación.
Su historia comenzó con una estanciera de su padre, con la que repartía bebidas en los comercios de Quitilipi. Durante un reparto, encontró a dos niños de aproximadamente doce años que estaban comiendo de la basura. Los invitó a subir a la parte trasera de la estanciera; “estaban ‘chochos’ de contentos”, recordó.
Con el tiempo, los niños se ofrecieron a ayudarlo en el reparto, creando así una profunda amistad. Uno de ellos, a quien le regaló una bicicleta ‘Aurorita’, se convirtió en su primer vendedor de mercaderías; el otro lo apoyó hasta que se fue de su negocio.
Para concluir, Mariano destacó “el niño que encontré en el basural, quien también fue mi vendedor, apostó a un almacén. Hoy, ‘Dani’ –Daniel Romero– es propietario de cuatro supermercados. Este es el mejor ejemplo que puedo dejarles: nada es fácil; todo requiere sacrificio, esfuerzo y dedicación”, finalizó entre aplausos.
Mucho esfuerzo, mucho trabajo
Marcelo Zdero, dueño de Helados Marchelo, contó que para iniciar su proyecto tuvo que vender su Fiat 600, así llegó a invertir en una franquicia de Helados Aragón. “Con esfuerzo y mucho trabajo me fui superando”, sin embargo, por la falta de provisión de la empresa a la que pertenecía, decidí fabricar mis propios helados”, lo que le permitió fortalecer su empresa y construir su propia fábrica. Sin embargo, lamentó la falta de mano de obra calificada en este sector.
EL nuevo envión que tuvo la empresa le cambió el ritmo, se convirtió en distribuidor de sus productos a nivel provincial y, paralelamente, incursionó como supermercadista con la misma marca que lo llevó a seguir creciendo. Recientemente, apostó por un nuevo emprendimiento: el Resto Marchelo Bar, “siempre con una visión innovadora de querer hacer lo mejor”, expresó al auditorio, además de considerarse un observador atento que implementa ideas que benefician tanto a sus clientes como a sus empresas.
De maestro mayor de obra a empresario
Rubén Cabrera, quien se formó y trabajó como maestro mayor de obras, lo hizo poco tiempo. Su historia como emprendedor comenzó con un proyecto familiar en la venta de pescado y pollo, “la verdad que nos fue muy bien, eso nos permitió abrir negocios en Sáenz Peña, Machagai y Villa Berthet”.
Además, de comentar sobre un segundo proyecto dedicado al campo, a la cría de animales, especialmente búfalos comestibles. También contamos con un supermercado que trabajamos en familia, concluyó.
Durante y después de cada ponencia, los disertantes respondieron a las inquietudes de los presentes acerca de los altos costos laborales, onerosas tarifas de energía eléctrica y la escasez de mano de obra calificada en ciertos trabajos que requiere en los trabajadores mayor conocimiento de su tarea.
Las palabras de agradecimiento fueron expresadas por la directora de la Escuela Técnica N°18, la profesora Marta Magdalena Touceda, y la presidenta del Rotary Club, Norma Soler, quien valoró el apoyo recibido para la organización del evento. También agradeció la presencia de las distintas delegaciones y las donaciones entregadas para el “Día del Niño”.
La profesora Patricia Meza, impulsora del proyecto de la Expo Feria, extendió su gratitud a todos por su valioso aporte y a los visitantes por participar del evento.
Por último, el contador Claudio Hugo Fernández, de Rotary Club, instó a los jóvenes a aprovechar al máximo su tiempo en los colegios de Quitilipi y en encuentros como este, para alcanzar una formación acorde a las demandas actuales.


