Cientos de fieles se congregaron en honor a San Cayetano, hicieron sus peticiones agradecimientos y favores recibidos. La procesión y la misa central fue por la tarde y finalizó con el tradicional festival popular.
Ayer desde muy temprano, la capilla ubicada en el barrio que lleva el nombre del Santo abrió sus puertas con gran alegría. En una jornada festiva por la fiesta patronal, los feligreses se acercaron a la imagen de San Cayetano a saludarle, a pedir por su salud, también por el pan y trabajo, dejando oraciones y ofrendas en el altar.
Durante la festividad, se realizó la tradicional feria de platos organizada por la comisión de la capilla y colaboradores, que tuvo una notable respuesta por parte de la comunidad.
En horas de la tarde, la imagen de San Cayetano, fue portada por un grupo de creyentes que encabezó la procesión por las calles del barrio.
La ceremonia fue acompañada por autoridades de la iglesia católica y, con pañuelos en alto, los fieles participaron en oraciones, cantos y dedicatorias al Santo. Para cerrar la columna, como en años anteriores, participó La Agrupación Gaucha “Santa Rosa”.
Luego, en el amplio espacio contiguo a la capilla, se llevó a cabo la misa central en honor al Santo, presidida por el padre Luis Czub, a la que asistieron cientos de devotos.
“Es hora de trabajar el perdón”
Durante la ceremonia principal, el sacerdote hizo un fuerte llamado a “trabajar el perdón, que es lo que más nos acerca a Jesús de Nazaret, tal como nos enseña el Evangelio de San Juan”. En su mensaje, remarcó la importancia de conocer la verdadera historia del Santo, más allá de su imagen, para alcanzar a Jesús, recordando que los Santos son el puente hacia la espiritualidad.
El padre Czub también reflexionó sobre la fe, señalando que esta es fuente de paz y verdad, fundamentales para la confianza en la familia. “Cuando se habla con sinceridad, los hijos son felices, porque las palabras deben estar respaldadas por los hechos”, afirmó.
Para finalizar, instó a los presentes a reconocer la gracia de San Cayetano en sus vidas y a agradecer su intercesión, que les ayuda a encontrar trabajo y a mantener el sustento familiar. Antes de finalizar la celebración, bendijo los panes y luego fueron compartidos con la comunidad.
Luego, un gran desfile de números artísticos animó el festival para cerrar la fiesta patronal en honor a San Cayetano, patrono del pan y el trabajo.


