Vecinos y comerciantes de los populosos barrios San Cayetano y Belgrano manifestaron su hartazgo frente a una crisis sanitaria que se volvió insostenible. Calles anegadas por aguas servidas, olores nauseabundos y bocas de registro que brotan incesantemente en las esquinas, forman parte del paisaje diario.
La comunidad denuncia una absoluta falta de respuestas por parte de la empresa estatal SAMEEP y una alarmante ausencia de gestión de las autoridades municipales de Quitilipi, quienes parecen ignorar un problema que ya afecta gravemente la salud pública y la economía local.
La preocupante pérdida de líquidos cloacales en la vía pública no es solo un problema estético: genera riesgos sanitarios debido a la emanación de gases tóxicos, la proliferación de plagas (insectos y roedores) y una devaluación total de la calidad de vida. Familias enteras se encuentran rehenes de un servicio esencial por el que pagan, pero que hace meses no funciona.
Una bomba de tiempo ante la inminente llegada de El Niño
La desidia adquiere una gravedad inconmensurable frente a los pronósticos meteorológicos. Los gobiernos nacional y provincial advierten activamente sobre la llegada del fenómeno climático de El Niño, el cual promete intensas precipitaciones para la región.
Los vecinos están preocupados: ¿Qué va a pasar cuando comiencen las lluvias fuertes si el sistema ya está colapsado en condiciones normales? Si las cunetas hoy desbordan de materia fecal, un temporal transformará a los barrios en un foco infeccioso inhabitable. La falta de previsión roza la figura de la negligencia por parte de los responsables.
Vivir entre la materia fecal: testimonios desesperantes
La crisis muestra sus peores consecuencias en la salud de los más vulnerables, registrándose las primeras denuncias públicas por afecciones de salud en niños. En el sector comercial, pérdidas económicas que se multiplican: locales comerciales se ven obligados a trabajar a puertas cerradas o registran caídas en sus ventas porque los clientes no pueden esquivar el agua servida en las veredas.
VIDEO Testimonio para Quitilipi.com.ar. Vecinos de los barrios afectados rompen el silencio ante el abandono de las autoridades.
La realidad es denigrante. Familias tipo de cuatro personas describen un calvario: no pueden utilizar la bacha de la cocina porque el agua no escurre y usar el inodoro se volvió una odisea porque los desechos quedan retenidos ante la falta de presión en la red. Todo esto ocurre por el nulo o escaso bombeo del Pozo Nº 3, una infraestructura obsoleta para un enorme sector de Quitilipi que hoy se encuentra virtualmente abandonada.
Promesas oficiales vs. una realidad que data de 2025 o más
La paciencia comunitaria se agotó. En la calle Entre Ríos, residentes hicieron las primeras denuncias por este mismo problema hace un año. Un año después, la situación sigue exactamente igual o peor.
FOTO denuncia y reclamo en 2025
Evidencia del colapso. Líquidos cloacales inundan la calzada y las cunetas de la calle Entre Ríos, generando un foco infeccioso permanente.
Video de actualidad
Frente al escándalo y las denuncias en redes sociales —la única vía que encontraron los damnificados tras ser ignorados en las oficinas públicas—, la empresa provincial emitió un descargo que genera más dudas que certezas:
📢 El comunicado oficial de SAMEEP Quitilipi:
Queremos informar que el inconveniente en la línea del Pozo N.º 3 se debe a que la bomba principal se encuentra en reparación. Mientras tanto, se está trabajando con una bomba de apoyo de menor capacidad.
Además, es necesario reparar un tramo del caño de impulsión de 315 mm sobre la calle Santiago del Estero, el cual presenta una obstrucción.
Según lo informado por el presidente de SAMEEP, durante la próxima semana llegará una cuadrilla especializada para realizar esta reparación. Los trabajos estarán a cargo de personal de las áreas de Proyectos e Higiene y Seguridad, ya que se trata de una tarea que requiere personal capacitado.
También queremos pedir la colaboración de toda la comunidad para hacer un uso responsable del agua, debido a la baja presión existente. En algunos horarios será necesario interrumpir el servicio por los trabajos que se están realizando en el acueducto.
Por todo esto, la intendencia local y el directorio de SAMEEP no pueden seguir llamándose al silencio. Quitilipi exige obras definitivas, no paliativos de corto plazo, antes de que las lluvias de El Niño conviertan esta crisis en un desastre que puede ser evitable.


