Después de apostar a un proyecto social terapéutico y educativo para contener niños y jóvenes con distintos grados de discapacidad; la Fundación Meltén, luego de varios años hizo un gran esfuerzo por conseguir apoyo del estado nacional, provincial y municipal, la burocracia hizo de que todo lo hecho quede en pausa y a punto de desvanecer.
En un comunicado de prensa de la organización que funciona tanto en Neuquén como en esta ciudad y otras del Chaco, detalla claramente los pormenores de la decisión tomada sobre todo en reclamo a los distintos gobiernos y particularmente a la gestión local.
Comunicado de prensa
La Fundación Meltén atraviesa uno de los momentos más difíciles desde su creación. Nacimos con el profundo anhelo de convertiros en un puente hacia las personas que más lo necesitan. Lo hicimos a través de talleres de música, cocina, panadería, repostería y espacios pedagógicos. Más tarde, apostamos también al deporte y a las actividades artísticas, porque siempre creímos, y seguimos creyendo, que la educación transforma vidas.
El período 2023 y 2024 representó nuestro mayor esplendor. Proyectos en marcha, participación comunitaria, jóvenes involucrados, familias contenidas. Sin embargo, a pesar de todos los esfuerzos realizados por la Comisión Directiva para sostener esta tarea social, hoy nos encontramos solos, desbordados por las obligaciones administrativas y económicas que conlleva sostener una institución sin fines de lucro.
Declaraciones juradas, balances, honorarios profesionales, sostenimiento del personal y voluntariado, son solo algunas de las cargas que hoy resultan imposibles de enfrentar sin el acompañamiento estatal. Golpeamos puertas en múltiples oportunidades, tanto a nivel municipal como provincial, pero no obtuvimos respuestas significativas ni durante la gestión del gobernador Jorge Capitanich, ni en la actual gestión de Leandro Zdero, a pesar de que el intendente municipal continúa siendo el mismo.
En Quitilipi contábamos con un pequeño aporte mensual que comenzó con $50.000 y fue actualizado a $80.000. Hoy, ese apoyo acumula más de cinco meses de deuda. Si bien el monto no era elevado, cada aporte era una semilla que ayudaba a sostener nuestra tarea diaria.
También intentamos crecer en Neuquén, con el mismo espíritu y compromiso. Y si bien las realidad era distinta, nos encontramos con barreras similares. La falta de articulación real, el escaso acompañamiento y la carga burocrática terminaron por obstaculizar nuestros esfuerzos.
Agradecemos de corazón a todas las personas que creyeron y creen en Meltén. Quienes donaron, quienes participaron, quienes hicieron posible cada taller, cada sonrisa, cada oportunidad. Viajamos incluso a Buenos Aires en busca de auxilio, y si bien fuimos recibidos con respeto y escuchados, los esfuerzos no alcanzaron.
Por todo esto, hemos decidido cerrar un ciclo. Ya iniciamos el proceso de reducción de personal y recursos, y hoy damos por concluida una etapa de nuestra historia. No fue una decisión sencilla, pero sí honesta y necesaria.
“Creamos la Fundación porque en Quitilipi había muchas necesidades urgentes que el Estado no estaba atendiendo. Desde empleo, deporte, hasta desarrollo social. Sabíamos que no podíamos solos, y lamentablemente no se permitió una articulación seria y responsable. Hoy nos toca dar un paso al costado, pero con la frente en alto y la conciencia tranquila”, expresó Sebastián González, Tesorero de la Fundación.
Gracias a cada persona que formó parte de esta historia. Seguiremos buscando caminos que nos permitan construir una sociedad más justa, desde donde podamos.
Contacto:
Sebastián González – Tesorero Fundación Meltén


