El ciclista quitilipense Carlos Varese fue recibido anoche con una ruidosa caravana tras su participación en el Campeonato Panamericano de ciclismo en pista, donde obtuvo una medalla de oro y otra de bronce en Asunción, Paraguay.
Acompañado por su entrenador Juan Manuel Galeano, Varese fue festejado en la intersección de Ruta 16 y Acceso Buenos Aires, donde familiares, amigos y ciclistas de ACCA, que siempre apoyan las actividades de los integrantes del club, celebraron su logro. La caravana recorrió diversos puntos de la ciudad, haciendo sonar las bocinas en reconocimiento y celebración de una nueva conquista del reconocido pedalista, quien luego recibió a todos en su domicilio.

En diálogo con este medio, Varese se mostró satisfecho por su nueva participación internacional: “Estamos felices de haber logrado una medalla de oro y una de bronce después de programar, trabajar duro y seguir detrás del objetivo. El año pasado lo logramos al ganar el campeonato argentino, y este año en el Panamericano, lo comparto con mi familia y con los amigos que siempre están”.
Además se refirió a una nueva experiencia en el marco internacional representando a la Argentina, al Chaco y a su Quitilipi natal. “Disfrutamos, vimos cosas nuevas en el deporte, aprendimos mucho y, más allá de disfrutar, trajimos resultados que son la frutilla del postre”, agregó. Luego, destacó: “Conseguimos dos medallas: una de oro en la especialidad por equipo y una de bronce al lograr un tercer puesto en la especialidad Scratch, además de tres sextos puestos en persecución individual, por eliminación y en las vueltas puntuables”.
“Soy competente antes que competidor”
Durante los dos primeros días de competencia dijo sentirse muy bien; sin embargo reconoció, «después me caí un poco por distintas circunstancias, pero aguanté y terminé todas las carreras, siempre competente. Como siempre digo, prefiero ser competente y así soy feliz. Ahora a descansar algunas horas y mañana es sábado, y pedaleamos”, dijo, al mismo tiempo que agradecía a quienes integran el club y estaban acompañándolo, así como “el aguante” de todos, especialmente a quienes siempre están.


