Gracias a la mejora climática, solo quedan tres familias en dos salones, mientras que unas ochenta personas que se hallaban albergadas en la escuela desde la semana pasada, a partir del domingo pasado regresaron a su casa.
Hasta ayer había seis familias, pero en la tarde de hoy solo quedan tres ocupando dos salones. Los docentes, para llegar al establecimiento, deben hacerlo a pie, recorriendo unos ochocientos metros por las vías del ferrocarril, ya que la calle de tierra todavía permanece inundada.

Cabe recordar que desde el miércoles hasta el sábado de la semana pasada, cayeron aproximadamente doscientos cincuenta milímetros de lluvia, que cubrió todo el casco céntrico y los barrios más alejados debido a la falta de escurrimiento del agua.
También afectó la amplia zona que abarca la Escuela 200 y las viviendas de unas veinte familias que no pudieron evitar el ingreso de agua, que causó importantes pérdidas personales y familiares.
La directora del establecimiento, profesora Karina Aquino, informó en la tarde de hoy que las tres familias aún cuentan con mercaderías para la cena, el desayuno, el almuerzo y la merienda de mañana miércoles.
Difícil Acceso

A pesar de las buenas condiciones que presenta el clima, los caminos de ingreso a la escuela permanecen intransitables. “Solo pueden ingresar camionetas de doble tracción, mientras que los docentes y alumnos llegamos caminando por las vías del ferrocarril”, explicó la funcionaria escolar.
Llamado a la comunidad
Las familias afectadas han perdido lo poco que tenían, y los útiles escolares de sus hijos. En este sentido, Aquino hizo un fuerte llamado a la comunidad en general: “cualquier tipo de colaboración con elementos escolares será bienvenida, para que nuestros niños puedan seguir trabajando”.
El Gobernador Zdero y el intendente Lovey acompañaron a los vecinos evacuados
El día sábado «el Gobernador Leandro Zdero acompañado por el Intendente Ariel Lovey visitaron la escuela 200, el mandatario provincial escuchó numerosos pedidos de los padres y vecinos damnificados por las lluvias, incluyendo el acceso al barrio y la construcción de viviendas.
Aquino, apelando al sentido de pertenencia del ejecutivo provincial, solicitó cubrir las necesidades básicas de la escuela, ubicada a unos 800 metros de la zona urbana.
Faltan servicios básicos
Por otra parte indicó: “He realizado varios pedidos en nombre de la comunidad educativa, el mantenimiento de caminos, enripiado del acceso a la escuela y canales que permitan el escurrimiento de las aguas para que alumnos y docentes podamos ingresar”.
En cuanto a los trabajos, aseguró que “no está claro si es responsabilidad de Vialidad, el Municipio o el consorcio caminero de los trabajos que les compete a cada uno”.

Además, la escuela no cuenta con un servicio esencial, como la internet; “a pesar de los trámites realizados hace tiempo, no hemos encontrado respuestas para la institución, lo que impide la realización de trámites oficiales y el uso pedagógico por parte de docentes y alumnos”.
Lo más triste es que, “en el establecimiento hay equipamiento para la prevención de delitos que se conecta con el Centro de Monitoreo, pero ante la ausencia del servicio de internet, los equipos están inutilizados”.
Ante los pedidos realizados por la directora, la comunidad escolar y vecinos observan una falta de interés por parte de los organismos oficiales en atender las necesidades de la escuela, que no está en el fin del mundo, sino a un paso de la zona urbana.


