A más de veinte años de haber bajado la persiana, un grupo de hinchas quitilipenses trabaja intensamente para reactivar la emblemática peña xeneize.
Tras el rotundo éxito de su primer evento solidario, apuestan a recuperar la sede social y revivir la pasión azul y oro en la ciudad. Corazones azul y oro viven por estos días momentos de profundo regocijo y amor con el renacer de la querida Peña Boca Pasión “Quique” Hrabina.
Tras más de dos décadas de inactividad, la pasión boquense volvió a encenderse en Quitilipi, esta vez con el objetivo de recaudar fondos y poner en condiciones las instalaciones, días atrás se realizó una gran venta de pollos a la parrilla. El evento, se llevó a cabo frente a la sede, resultó un verdadero éxito gracias al apoyo masivo de los simpatizantes donde el sentimiento sigue intacto.
VIDEO: Testimonios de la vuelta institucional
La iniciativa que despertó a los apasionados
La chispa se encendió hace aproximadamente un mes en una confitería céntrica donde se reunió un grupo de fanáticos del Club Atlético Boca Juniors —entre ellos varios de los fundadores del año 2000— con la firme confianza de reactivar la peña.

Inmediatamente abrieron un grupo en redes sociales que sumó a los pioneros y a nuevos simpatizantes. Gracias a las efectivas gestiones de los promotores de este regreso, consiguieron un espacio inmejorable: la sede del Club Boca Juniors de Quitilipi, ubicada en pleno centro (Av. Chaco y Entre Ríos). La entidad cedió su local a la peña, que ahora busca mejorar sus condiciones edilicias para devolverle la vida social y darle un provechoso uso comunitario.
El nacimiento de la institución y sus años de gloria
La historia de la peña comenzó a gestarse de forma informal a mediados del año 2000, una época dorada en la que Boca se coronó campeón de la Copa Libertadores y, a fin de año, obtuvo la Copa Intercontinental tras vencer 2-1 al Real Madrid en Japón de la mano de Carlos Bianchi.
La oficialización de la Peña se produjo finalmente en noviembre de 2002 con la presentación de su primera comisión directiva. Tras debatir entre varios nombres de jugadores históricos, el voto unánime fue para homenajear y darle identidad a la institución con el recordado y aguerrido defensor de los años 80 y 90: Enrique “Quique” Hrabina.

La peña boquense de Quitilipi acompañó los momentos más gloriosos del club a nivel internacional, como la obtención de la segunda Copa Intercontinental en 2003 derrotando al AC Milan por penales tras empatar 1-1.
En aquellos tiempos, las reuniones se realizaban en la primera sede de 25 de Mayo y Corrientes. Desde allí se organizaban viajes para ver los partidos de Boca en La Bombonera, además de mantener una fuerte impronta local mediante acciones sociales y culturales que contribuyeron al desarrollo de la comunidad.
Una jornada histórica en las páginas xeneizes
El punto más alto de aquella primera etapa se vivió en 2004 con la llegada a la ciudad de la “Antorcha del Centenario” del Club Atlético Boca Juniors. Una multitud recibió el emblema a la vera de la Ruta 16, iniciando una caravana multitudinaria que recorrió la ciudad.



La marcha se detuvo primero en la sede del Club Boca, continuó hacia la Plaza San Martín y culminó frente al segundo local de la peña sobre la calle Mendoza. Lugar donde se desató una verdadera fiesta popular que quedó grabada para siempre en los libros de la historia boquense y en el corazón de todo Quitilipi. Hoy, esa misma historia vuelve a estar de pie.

